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Este hueso es muy importante en la terapia cráneo-sacral, gracias a su fácil localización y acceso, ya que forma parte directa de la articulación esfeno-basilar. La manipulación CV4 repercute en este hueso y con ella podemos acceder y ajustar la articulación esfeno-basilar.El hueso occipital forma la parte posterior del cráneo y la mayor parte de su base. Aquí tenemos el agujero magno que es un gran orificio situado en la parte inferior del hueso. A través de este agujero pasa parte del encéfalo y el bulbo raquídeo o médula espinal, así como las arterias vertebral y espinal. Es el agujero donde el sistema nervioso central se proyecta y continúa con la médula espinal.La vértebra cervical I, II y a veces la III son las únicas inserciones de la meninge o fascia craneal, antes de descender en canal libre hasta el sacro.Justo encima del agujero magno en su parte posterior  tenemos la protuberancia occipital externa. Se palpa como un abombamiento en la parte posterior de la cabeza justo encima de las vértebras cervicales. Un gran filamento fibroso y elástico se extiende desde este punto hasta la séptima vértebra cervical los lados de la protuberancia existen unas líneas nucales, la inferior y la superior que es zona de inserción muscular.El occipital esta compuesto de cuatro partes: una basilar, dos cóndilos laterales y una escamosa.

El hueso occipital es el hueso impar del craneo que constituye el límite posterior de la cabeza y la mitad de su base. En él se pueden distinguir las siguientes porciones:

  • Porción Escamosa
  • Porción Condilar lateral izquierda
  • Porción Condilar lateral derecha
  • Porción Basilar

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